top of page

Murete

El murete es piedra natural en su forma más pura, con un espesor que va de 6 a 15 cm y le da presencia y volumen real a cada pared. Su colocación es un trabajo más artesanal, donde cada piedra se acomoda pieza por pieza, y ese cuidado se nota en el resultado final: muros de gran carácter y terminación única. Aporta la textura y los tonos propios de cada región, con ese aspecto macizo que solo la piedra de verdad logra. Al tratarse de un material 100% natural, conviene contemplar entre un 10 y un 20% de desperdicio al calcular la cantidad, algo habitual en este tipo de piedra. Cada procedencia ofrece sus propios colores y características.

San Luis

El murete de San Luis se presenta con la mezcla natural de sus tonos —azulino y negro, con algunas partes oxidadas que aportan matices cálidos—, apilados en ese formato macizo que le da cuerpo y textura a cada pared. Esa variedad sin seleccionar es parte de su carácter: cada muro resulta una combinación única, con piezas de formas naturales acomodadas de manera artesanal.

Muretillo de San Luis

Una variante más fina y delicada: piezas de apenas 2 cm de espesor y 5 cm de alto por largo libre, despuntadas a mano, pensadas para quienes buscan una terminación más prolija y sutil sin resignar el encanto de la piedra apilada. Es ideal para revestimientos de mayor detalle, donde las líneas finas y parejas marcan la diferencia. Se trabaja en color verde oxidado o negra

Rioja

El murete de La Rioja destaca por su cálido tono rojizo terracota, con matices que van del salmón al ladrillo. Su color, poco común entre los muretes, lo convierte en una opción de fuerte personalidad para quienes buscan calidez y presencia. Con la colocación artesanal característica de esta línea, arma paredes de gran carácter donde el rojizo se despliega en toda su intensidad, sumando volumen y relieve a cada superficie.

San Juan

El murete de San Juan reúne una gama cálida y variada, con tonos que van del bronceado y el beige a los grises pardos y algún rojizo salteado. Esa diversidad de colores le da mucho movimiento a la pared, con cada tramo mostrando una combinación distinta. De colocación artesanal, aporta textura y un aire natural que realza junto a maderas y aberturas oscuras, sumando calidez a los ambientes.

Neuquen - Zapala

El murete de Zapala se distingue por su tono hueso claro y luminoso, más uniforme en seco y con matices dorados cuando toma humedad. Su color parejo lo vuelve una opción serena y elegante, ideal para muros que buscan claridad y amplitud sin resignar la textura de la piedra natural. De colocación artesanal, aporta relieve y calidez, y se luce especialmente en fachadas y ambientes con buena iluminación.

Bariloche

El murete de Bariloche es uno de los más vistosos por su amplia gama de colores: conviven los beige y dorados con tonos rosados, malvas, terracota y algún gris, en una mezcla que le da enorme riqueza visual a la pared. Cada muro se convierte en una combinación irrepetible de matices cálidos, con esa variedad que llena de vida los espacios. De colocación artesanal, suma textura y presencia, y resulta ideal para revestir fachadas, entradas y muros protagonistas donde el color es el gran atractivo.

bottom of page